A lo largo de toda nuestra vida nos han untado a consejos; Consejos de tu madre, de tu padre, y de los parientes lejanos. Consejos del médico, del frutero y del mecánico. Consejos (como los llaman ahora) comerciales, consejos gubernamentales y consejos de gente que los regala.

Todos se agradecen y todos se valoran, al fin y al cabo un consejo es una forma de nostalgia por parte del que te los dice, un “si yo pudiera hacerlo ahora…”
Pero realmente pocas veces hemos seguidos los consejos de nuestros padres, unos más que otros, y sólo con nuestra propia experiencia, años después, hemos pensado: “mi madre tenía razón”.

Si no hacíamos caso a nuestros padres entonces, bienintencionados ellos, mucho menos vamos a hacer caso a desconocidos.
Pero sin embargo son muchas las webs, blogs, y demás territorios virtuales (como este) que llenan las entradas con “las 10 cosas que deberías saber sobre…”, “los 5 consejos que te salvarán de…”, “las 7 maravillas que no deberías dejar de…”, “los 8 pasos para llegar al éxito en…”…

Tal vez lo mejor sea aprender de las propias experiencias, equivocarnos, y dejar salir el apasionado ser que llevamos dentro para que se choque y reconozca que lo es lo que duele y que es lo que le da “gustito”.
Por eso, para hacer un llamamiento a la pasión, a lo natural, y a lo instintivo….vamos a hacer una lista (si!) que vamos a llamar: “5 cosas para dejar de hacer las cosas que te dicen que deberías hacer”.
Y si, nada mejor que la música para lanzar el cabello al viento, despeinarse, y afrontar el mundo con pasión y naturalidad… sin guías parece más divertida la vida.
Pero esto, como todo, es una opción tan poco valida y con tan poca base científica como las demás. Un consejo.
Así que aquí 5 temazos de rock and roll con los que desmelenarse, mandar las listas bien lejos (por la ventana), y cargar las pilas para apasionarse, cada uno en lo suyo.