Tiempos raros, donde el concepto de lo humano, y de la normalidad, es algo que muchas marcas han perdido mientras crecían. Otras no lo tuvieron jamás.
Marcas que intentan ahora transmitir esa sensación, de que detrás de cada palabra, y al otro lado de la línea telefónica, hay una persona (de verdad).

Desgraciadamente sólo lo transmiten, hacen un “greenwashing” de lo humano, pero siguen comunicándose con manual corporativo y resolviendo las dudas con automatismos informáticos.

Son tiempos en los que hace falta confianza. Y seguimos necesitando estar en manada y dormir con la camada para sentirnos protegidos.

Por eso, es interesante mirar de cerca a esos negocios que se basan en las relaciones. Esos en los que el toldo lleva el nombre del que te recibe, y donde se habla sin manual de marca.
Hay iniciativas interesantes para conocer un poco mejor a estos comercios, como la que propone en este video Lo mejor del barrio: