Imagina un guateque a bordo de un navío, atravesando el océano, es el siglo XIX y el ron es duro. El barco está plagado de seres extraños que se han ido uniendo a la tripulación en cada parada por las costas asiáticas, y entre ellos se crea una magia especial, bailes extraños y algún que otro amor. ¿Apetece verdad?

De momento es complicado encontrar una oferta parecida en alguna agencia de viajes,  Benidorm vuelve a petarlo este año, pero si quieres acercarte un poquito a la sensación de viajar en ese amable navío puedes escuchar el álbum debut de Tripulante y Crucero, “El sonido de los mapas”.

Un disco para bailar, para tomar un cocktel mientras las olas encuentran tus pies en la orilla, o para alejarse de la ciudad si tienes que pasar Agosto en ella.
Aunque tal vez lo mejor, aunque no muy audaz, sea alquilar un cisne de plástico a pedales, de esos que abundan en los lagos de interior, y escuchar el tema “Bahía Oba” a todo volumen.

Un disco en español que se aleja del sonido “planetero” (¡no puede ser!), que te deja un gesto simpático en la cara y esa sensación tan deseada de “quiero volver a escucharlo”.
Y para escucharlo, aquí.