Aunque trabajemos en oficinas y los estándares tecnológicos nos hagan vivir una meta-realidad no hay que olvidar que somos tan frágiles como un perrillo.
Para bien y para mal, animales somos y así seguiremos.
Para bien que seamos conscientes de ello, y que lo sepamos llevar. Que aprovechemos que tenemos manos, y las sabemos usar, para hacer cosas tan impresionantes como este video del studio Nearly Normal.
The Wolf I Used To Be

The Wolf I Used To Be… from Nearly Normal on Vimeo.