A veces el arte más frío, el de los pixels, llega a tocar las fibras más sensibles y calientes de nuestro cuerpo; nos emociona, nos tranquiliza y nos agita. Nos salva de ser máquinas y nos deja ser humanos por un rato.
Tal vez sea por que sabemos que detrás de cada click, detrás de cada movimiento y de cada retoque hay un ojo atento y trasnochado que tambien se emociona y se agita.
O tal vez sea, porque cualquier pieza que tiene que ver con nuestra naturaleza animal, supera la forma en la que está modelada, y enfoca nuestros sentidos directamente en el contenido, saltándose cualquiera que sea el tratamiento.

Habrá que dar las gracias a Jesse Michael Newman por esta obra de arte (expuesta en un museo, por méritos propios) que descontextualiza la mitología griega para contextualizar la naturaleza humana.
Te abre la retina y te hace admirar al hombre que hay detrás de la máquina.

REBIRTH of GAEA – Flowing Meditation from Jesse Michael Newman on Vimeo.